lunes, 30 de diciembre de 2013

2 años de Razón del Gusto

Mucho para festejar




Hoy este blog bitácora cumple dos años. Durante estos 24 meses, escribí 162 entradas y recibí 76.127 visitas... ¡Cifras asombrosas para aquella que empezaba un 30 de diciembre de 2011 este tímido proyecto!
Hoy "Razón del gusto", este pequeño cambalache de todas las cosas que me gustan, este álbum infinito de las imágenes, pensamientos y sensaciones que voy cosechando por ahí, se convirtió en una hermosa tarea, en un vínculo con amigos que están lejos, con nuevos amigos del blog. Algunos comentan en Facebook, otros simplemente me lo recuerdan cuando me ven. La mayoría de los lectores son desconocidos que entran a través de los buscadores. Es irónico, sí, pero la gente más cercana a mí no lee mi blog, y eso fue trastornando con el tiempo la idea de destinatario.
Está bien que así sea, no importa quien está del otro lado. Eso lo hace más misterioso y maravilloso. ¿Usarán el traductor en China o Rusia o serán hispano hablantes? Eso me pregunto cada vez que veo en las estadísticas que han entrado lectores de lugares tan lejanos.

No es casual que este espacio haya nacido un fin de año, siempre  en esta época hacemos un balance, o renovamos nuestros deseos.
Y si de algo se trata este blog es de inspirar deseos: de leer, de ver películas, de ir al teatro, de ir a pasear. A pesar de las cosas horribles, el mundo es hermoso y no tenemos que olvidarnos de ello viendo pasar el tiempo sentados delante del televisor y sus agoreros noticieros repetidores compulsivos de la desesperanza.

Gracias a todos los que pasan, a los que comentan. Uno siempre escribe para alguien, y ustedes en este momento y en muchos otros momentos de estos dos años fueron ese "alguien".

¡Feliz 2014 para todos! Hagamos proyectos y tratemos de cumplirlos. Asomemos la cabeza al mundo real y volvamos a esta otra gran ventana con la piel llena de lluvia, la boca de gustos nuevos, los oídos tarareando nuevas canciones y las narices despiertas de nuevas fragancias con ganas de compartir esas experiencias. 
Un abrazo a todos. ¡Viva la vida!





jueves, 26 de diciembre de 2013

Breaking Bad

Caballo sin nombre

Hace cinco años que vengo escuchando de esta serie.... Las vacaciones traen ese tiempo para darse las panzadas de las cosas que nos gustan y acá estoy a la mitad de la tercera temporada, siguiendo paso a paso las increíbles aventuras de Walter White. 
El camino y el desierto aparecen constantemente y son mucho más que el marco narrativo. Así lo subraya esta escena antológica musicalizada con la bella canción del grupo América "Caballo sin nombre".

Una escena y una canción







On the first part of the journey, 
I was looking at all the life. 
There were plants and birds. and rocks and things, 
There was sand and hills and rings. 
The first thing I met, was a fly with a buzz, 
And the sky, with no clouds. 
The heat was hot, and the ground was dry, 
But the air was full of sound. 

I've been through the desert on a horse with no name, 
It felt good to be out of the rain.
In the desert you can remember your name, 
'Cause there ain't no one for to give you no pain. 
La, la, la la la la, la la la, la, la
La, la, la la la la, la la la, la, la

After two days, in the desert sun, 
My skin began to turn red. 
After three days, in the desert fun, 
I was looking at a river bed. 
And the story it told, of a river that flowed, 
Made me sad to think it was dead. 

You see I've been through the desert on a horse with no name, 
It felt good to be out of the rain. 
In the desert you can remember your name, 
'Cause there ain't no one for to give you no pain. 
La la, la, la la la la, la la la, la, la
La la, la, la la la la, la la la, la, la

After nine days, I let the horse run free, 
'Cause the desert had turned to sea. 
There were plants and birds, and rocks and things, 
There was sand and hills and rings. 
The ocean is a desert, with its life underground, 
And a perfect disguise above. 
Under the cities lies, a heart made of ground, 
But the humans will give no love. 

You see I've been through the desert on a horse with no name, 
It felt good to be out of the rain. 
In the desert you can remember your name, 
'Cause there ain't no one for to give you no pain. 

La la, la, la la la la, la la la, la, la
La la, la, la la la la, la la la, la, la
La la, la, la la la la, la la la, la, la
La la, la, la la la la, la la la, la, la
La, la, la la la la, la la la, la, la 
La la, la, la la la la, la la la, la, la
La, la, la la la la, la la la, la, la

La la, la, la la la la, la la la, la, la

martes, 10 de diciembre de 2013

Libros y bicicletas

Movimiento, ensimismamiento, libertad... 
Me gustan los libros y las bicicletas.
Me fascina este poster de Virginia Herrera que supo unirlas con tanta belleza.







lunes, 2 de diciembre de 2013

Diario de viaje: Bahía de Cardiff

Imágenes de un atardecer mágico
Para Olga





Por segunda vez en este año tuve la suerte de visitar Cardiff por motivos laborales. En mayo me enamoré de su castillo medieval, ahora en el otoño de días cortos me acerqué  en ómnibus a la bahía de Cardiff y me sorprendió el atardecer a las cuatro de la tarde.
Esta moderna zona de la ciudad con una arquitectura de avanzada tuvo su apogeo hacia finales del siglo XIX, cuando el carbón de los valles galeses era transportado desde el puerto de Cardiff al resto del mundo.
Después de la Segunda Guerra Mundial, el carbón fue sustituido lentamente por el petróleo y el puerto dejó de utilizarse quedando abandonado por muchas décadas.
A fines de los '90 se inició el impresionante complejo de edificios vanguardistas del Wales Millenium Centre, que conviven armoniosamente con el viejo Ayuntamiento de paredes rosadas, la blanca capilla noruega, y el impresionante complejo gastronómico Mermaid Quay.

Aquí va una selección de fotos automáticas sacadas con mi Lumix en esos pocos minutos en que el sol se fue hundiendo en el agua para que las luces empezaran a reflejarse en ese paisaje impresionista: