miércoles, 1 de noviembre de 2017

Manifesto, de Julian Rosefeldt en Proa

La potencia expresiva de los manifiestos del siglo XX

NO SE LO PIERDAN: HASTA EL 5 DE NOVIEMBRE



La instalación cinematográfica Manifesto del director y video-artista Julian Rosefeldt (Munich, Alemania, 1965), es un homenjae al poder de la poética explosiva de los manifiestos artísticos clave de los últimos cien años. 
La genial actriz australiana Cate Banchett interpreta a trece personajes diferentes en distintas situaciones cotidianas. Su impresionante versatilidad permite el juego poético y teatral del collage de manifiestos seleccionados por Rosefeldt  con un ritmo y un sentido sorprendente.
Esos textos de jóvenes rebeldes de su tiempo (Tristan Tzara, André Breton, Marinetti, Malevich, Oldenburg, y muchos otros), son reformulados en nuevos textos a modo de collage, y crean diálogos inesperados entre ellos. La elección de las situaciones en los que el director presenta los textos son muy originales y eficaces. Ni hablar de la selección de  los escenarios reales que son increíbles.

Por último destaco la tarea de la Fundación Proa, que como ya nos tiene acostumbrados, esta vez también nos gratifica con la calidad de la instalación y el aprovechamiento de un espacio tan hermoso en el puerto de La Boca.

Menos mal que fuimos, les queda una semana y la Noche de los Museos. No se lo pierdan.

Algunos fragmentos de los textos:

SITUACIONISMO




LLAMAMOS A TODOS LOS INTELECTUALES HONESTOS,  
A TODOS LOS ESCRITORES Y ARTISTAS A ABANDONAR
DECISIVAMENTE
LA ILUSIÓN TRAICIONERA
DE QUE EL ARTE PUEDE EXISTIR
POR EL ARTE MISMO,
O DE QUE EL ARTISTA PUEDE PERMANECER ALEJADO
DE LOS CONFLICTOS HISTÓRICOS DONDE
TODOS LOS HOMBRES DEBEN TOMAR PARTIDO.

SUPREMATISMO/CONSTRUCTIVISMO




ME HE TRANSFIGURADO EN EL CERO DE LA FORMA
YO LES DIGO A TODOS:
¡DESPRÉNDANSE DEL AMOR!
¡RECHACEN EL ESTETICISMO!
¡DESHÁGANSE DE LAS VALIJAS
DE LA SABIDURÍA!
SOLO LOS ARTISTAS OBTUSOS E IMPOTENTES
DISFRAZAN SU ARTE BAJO UN MANTO DE SINCERIDAD
EN EL ARTE HACE FALTA VERDAD, NO SINCERIDAD.

DADAÍSMO

AQUÍ ECHAMOS EL ANCLA EN LA TIERRA FERAZ. FANTASMAS EBRIOS
DE ENERGÍA, HINCAMOS EL TRIDENTE EN LA CARNE DISTRAÍDA.
YO ESTOY CONTRA LOS SISTEMAS
EL ÚNICO SISTEMA
TODAVÍA ACEPTABLE
ES EL DE NO
TENER SISTEMAS
LOS MEJORES Y MÁS FABULOSOS ARTISTAS SERÁN AQUELLOS
QUE CON LAS MANOS Y EL CORAZÓN SANGRANTES,
QUE SE ENSAÑEN CON EL INTELECTO DE LA ÉPOCA.
SENTARSE EN UNA SILLA POR UN MOMENTO
ES ARRIESGAR LA PROPIA VIDA.

SURREALISMO Y ESPACIALISMO



ADIÓS A LAS ABSURDAS SELECCIONES, LOS SUEÑOS DE ABISMOS,
EL ORDEN ARTIFICIAL DE LAS IDEAS
MATA, VUELA MÁS VELOZMENTE,
AMA TODO LO QUE QUIERAS
DÉJATE LLEVAR
QUE SE TOMEN SIMPLEMENTE EL TRABAJO
DE PRACTICAR LA POESÍA.

POP ART


ESTOY A FAVOR DE UN ARTE
QUE CREZCA SIN SABER SIQUIERA QUE ES ARTE
ESTOY A FAVOR DE TODO ARTE
QUE TOME
SU FORMA DE LAS LÍNEAS
DE LA VIDA MISMA.
ESTOY A FAVOR DE UN ARTE QUE SE RETUERZA Y SE EXTIENDA Y SE ACUMULE
Y ESCUPA Y GOTEE
Y SEA PESADO Y ÁSPERO Y CONTUNDENTE Y DULCE
Y ESTÚPIDO COMO LA VIDA MISMA.

CINE/ EPÍLOGO

NADA ES ORIGINAL
ROBEN
DE DONDE SEA
QUE RESUENE
CON INSPIRACIÓN 
O ALIMENTE
SU IMAGINACIÓN
ELIJAN PARA ROBAR SOLO COSAS
QUE LES HABLEN DIRECTAMENTE AL ALMA
SI LO HACEN,
SU TRABAJO Y ROBO SERÁN AUTÉNTICOS
LA AUTENTICIDAD ES INVALUABLE
LA ORIGINALIDAD ES INEXISTENTE.







lunes, 30 de octubre de 2017

Loving Vincent, de Dorota Kobiela y Hugh Welchman

La emoción de las pinceladas más famosas del mundo




Ese anochecer del 27 de julio de 1890, el forastero loco que pintaba lo cotidiano, llegó tambaléandose a la pobre pensión en la que se hospedaba en la pequeña aldea de la campiña francesa. El pintor no regresaba como siempre con su caballete y su maletín,  sino que sus manos intentaban detener la sangre que manaba de la herida de bala alojada en su vientre. ¿Suicidio? ¿Homicidio? 
Ese despreciado pintor era Vincent van Gogh, entonces un artista poco conocido, incomprendido y solitario. Ese mismo que hoy es el pintor más famoso, amado y valorado en todo el mundo. Su triste historia contrasta con la alegría vital de sus pinturas, que reinventan los colores con su pinceladas características.

Loving Vincent retoma ese misterio que rodea el final de su vida para darle un excelente esqueleto narrativo a esta película de 95 minutos hecha con 65.000 pinturas al óleo pintadas por un equipo de 100 artistas. La elección del joven de la chaqueta amarilla, personaje pintado por Van Gogh en Arlés, es ideal para ese rol de detective de policial negro que se involucra con los interrogantes de esta muerte dudosa.

Loving Vincent es fruto de la pasión por el artista de su guionista y directora, Dorota Kobiela y de la utopía, primera mano imposible, de realizar un largometraje animado con óleos del pintor. Por eso, para quienes entramos al arte de la mano de la admiración por Vincent, es una película atrapante y emocionante desde el primer fotograma.


Yo lloré mucho, aunque no es una película para llorar, lloré porque me conectó con la primera experiencia de placer estético de mi vida, cuando a los 16 años tuve en mis manos el fascículo de su obra en Los Grandes Maestros de la Pintura que el diariero me traía todas las semanas. Recorté los girasoles, los lirios y el cuarto y lo pegué en la puerta de mi habitación adolescente. Y más tarde, cuando empecé a trabajar, compré la reproducción enmarcada del jarrón de girasoles para que mi mamá tuviera una obra de arte en la cocina-comedor.

Más tarde me emocioné con las Cartas a Theo, una de las correspondencias epistolares más humanas y valiosas que leí en mi vida. El amor entre esos hermanos, la pasión por el arte, la soledad no dejan nunca indiferente a quien se asoma a esta historia.


La película, una proeza de la animación, nos hace ingresar a un mundo pintado al óleo, en continuo movimiento, como si la mano de Dios copiara el estilo de Vincent para contar el final de su vida terrenal y reservarse el misterio que encierra todo suicidio. Las escenas en blanco y negro para narrar el pasado son también especialmente bellas, sobre todo las referentes a la infancia del artista.


Vayan, vayan, vayan al cine, los amantes de Vincent. Y los que no, prueben la experiencia. No es Pixar, no es Disney , es una  película sorprendente y exigente para los parámetros del espectador. El largometraje de animación más maravilloso que he visto nunca con esos amarillos, verdes y azules, únicos del pintor más grande de todos los tiempos.

Todos amamos tanto a Vincent. Después de ver esta película en el cine, lo amarán más.




Aquí, en el enlace,  un video imperdible sobre el Making of de Loving Vincent:


Recomiendo entrar a la página oficial para más información y disfrute:
http://lovingvincent.com/

El Mundo en mis zapatos, de Eloísa Tarruela y Brenda Fabregat

La cotidiana tragicomedia de ser mujer

“Una vez mi madre me dijo que la vida es como el punto atrás de la costura. Hay que tomar la aguja, ir hacia atrás de la tela y meterse en las profundidades. Bien al fondo para poder resurgir e ir para adelante”



Heroínas de nuestras propias historias, de tanto compadecernos de la suerte de las protagonistas de las novelas que leíamos  de chicas, a las mujeres nos encanta relatarnos, mirarnos desde afuera para entender quiénes somos.

Quienes vayan este sábado a ver esta preciosura, sentirán que se encontraron con una amiga querida, a la que no ven hace mucho tiempo, que les cuenta las peripecias de sus últimos años. Falta el mate o la copita de vino. Todo lo demás es ternura, risas, empatía, algunas lágrimas.

Porque Brenda, una actriz-bailarina talentosa, abre su corazón, sí señores... Nos interpela, nos aconseja, nos mira a los ojos y convierte en arte su propia vida junto a la alquimia de Eloísa Tarruella. Juntas logran que lo gris de la vida misma se transforme en magia, en la magia del teatro.

Yo fui con mi marido de hace 30 años y mi mejor amiga soltera. Los tres la disfrutamos por igual. Creo que cada uno vio reflejada algo de su propia vida. Es un error pensar que una obra como esta es un programa solo para mujeres; los varones agradecen la oportunidad de conocernos más.

¿Qué mejor plan para un sábado? Ir a pasear por Boedo, tan linda e iluminada, con sus restaurantes y cafés notables entre Independencia y San Juan y rematarla con El mundo en mis zapatos el espacio Pan y Arte, un teatro independiente lindísimo ubicado en el primer piso de una casona antigua.

Puro placer asegurado. No se la pierdan.



¡¡¡Tres funciones más!!!
DOMINGOS 12, 19 Y 26 DE NOVIEMBRE A LAS 19.30 HS.



El Mundo en mis zapatos

Nueva comedia inspirada en la vida de la protagonista, con dirección de Eloísa Tarruella



Dramaturgia: Brenda Fabregat y Eloísa Tarruella 
Intérprete: Brenda Fabregat
Dirección: Eloísa Tarruella 
Funciones: Sábados 22.30 hs

En  Pan y Arte
Boedo 880
Entradas $200 (Est. y Jubilados: $180) Trailer – Anticipo: https://www.youtube.com/watch?v=iyR3EgMJyk0&feature=youtu.be


El mundo en mis zapatos propone el cruce de diferentes géneros tales como el bio/drama, la comedia dramática y el comic stand up, con la búsqueda de recorrer la historia de Brenda Fabregat, la co/autora y protagonista del espectáculo. Una pieza que parte de hechos reales para abordar, con picardía y profundidad, los vaivenes del existir en un contexto particular: las victorias y los desconsuelos de una mujer de cuarenta años en pleno Siglo XXI. La historia de una mujer que hace de sus heridas una humorada casi cruel en el rumbo de reconstruirse.
Sinopsis: En vísperas de Navidad, Brenda prepara una cena solitaria. Su marido la dejó. Sus dos pequeños hijos pasarán esa noche con su padre. En plena crisis personal, ella transita distintos momentos de su vida. Los recuerdos afloran como en un rompecabezas: la frustración de la niña a la que le revelan que no puede ser bailarina por tener las caderas grandes; su primera frustración amorosa cuando su noviecito se enamora de su amiga; los eternos castings sin resultados; su tía paraguaya y los consejos sobre el amor; su propia maternidad en el oasis de una crisis de pareja; el encuentro y las redes sociales y su amistad con Juan, un compañero de trabajo en el bar donde es moza. Retroceder para avanzar. Volver y andar de nuevo.

“Este espectáculo tiene la particularidad de estar inspirado en la vida de su co/autora y protagonista, Brenda Fabregat. El proyecto surgió a partir de un diario personal que Brenda escribió en las redes sociales y que atrapó enteramente mi interés por el modo en el que ella iba transformando sus fracasos cotidianos en deleites humorísticos. Se trata de un bio/drama - término acuñado por la directora teatral Vivi Tellas - que inscribe el "retorno de lo real" en el campo de la representación. Ficción y realidad, lo público y lo privado se ponen en tensión recuperando la vida personal como experiencia única. Por momentos la dramaturgia se entrecruza con el comic stand up, la comedia física, y también se anima a ir a lo profundo del drama donde se aborda la tristeza como una parte más del recorrido existencial del ser humano. El personaje de Brenda se construye como un caleidoscopio a través de la mirada de los otros y de la propia, navega para indagar en su universo más íntimo”, declara Eloísa Tarruella

“Soy una bailarina y actriz que solía postergar el proyecto de una familia por mis inquietudes artísticas. Mis deseos en el terreno de lo profesional, siempre intensos, me parecían poco compatibles con las energías que implica armar un nido. Pero, un buen día, un flechazo del tamaño de Jupiter, enterró esos supuestos. Luego, arribé a una montaña rusa emocional: mi hija Avril tenía sólo un par de días de vida y su hermano Bruno, apenas un año y medio más. Me encontraba sola, en un pueblo llamado Carpintería, pegadito a Merlo, en la Provincia de San Luis. Mi relación de pareja se había resquebrajado por completo. Tenía dos únicas vías posibles: la depresión o la escritura catártica. Y elegí la segunda. Lo que empezó como una herramienta para salvarme la vida, se convirtió en arte. A los pocos meses fui convocada por Julio Parissi para formar parte del colectivo de humoristas llamado La Causa Gracia, que entre otras cosas logró convertir en Ley el Día del Humorista. Y en ese trayecto, recibí el llamado de Eloísa, quien me propuso armar un unipersonal. Como la admiro, acepté sin titubear. Y acá estamos, al borde de la esquizofrenia”, declara Brenda Fabregat

Ficha Técnica: Producción General: Eloísa Tarruella; Asistencia de Dirección: Micaela Albanese; Diseño de Luces y Spots promocionales: Patricia Batlle; Vestuario: Soledad Gaspari; Sonido: Lucho Corti; Escenografía:Mercedes Pérez; Fotografías: Trigo – Gerardi; Diseño Gráfico: Juan Francisco Reato; Operador de Luces: Víctor Chacón; Dirección: Eloísa Tarruella.

Prensa: Silvina Pizarro // Tels.: 66983515 // 1550448132 // info@silvinapizarro.com



domingo, 22 de octubre de 2017

La Diablada, Gaby Herbstein, en el CCK

Jujuy en lenguaje fotográfico contemporáneo



El Centro Cultural Kirchner, el viejo y bellísimo edificio del Correo Central es un lugar mágico en pleno centro porteño. 
La mayoría de los que viven en Buenos Aires o Gran Buenos Aires pasan muy seguido por su puerta, y sin embargo no entran. Hay que mirar la ciudad con ojos y entusiasmo de turista y entrar, aunque sea unos minutos, para perderse por esa arquitectura mágica y descubrir las sorpresas que se alojan en ese laberinto de pisos y escaleras mecánicas.


En el patio de la planta baja, ahora hasta el 10 de marzo de 2018, podrán disfrutar de la explosión de color de la muestra fotográfica de la enorme Gaby Herbstein. 
Un proyecto sobre el Carnaval de la Quebrada, la Diablada, retratada por la mirada de la talentosa fotógrafa con su estilo, su encuadre, su estética tan reconocible.


Se exhiben cincuenta y seis obras de gran formato impresas sobre papel Fine Art, que permanecen suspendidas en la Plaza del Centro del CCK. Sorprende la innovadora puesta,  la iluminación precisa, la música original de Gaby Goldman, los cuidados textos en los dorsos de las imágenes para completar esas imágenes con los sentidos de la cosmovisión andina que dan sentido a esa celebración, que no es una comparsa, sino un rito ancestral. 

¡No se lo pierdan!

Mis fotos de la muestra:









Algunas de las fotos de Gaby:












lunes, 9 de octubre de 2017

El Padre de August Strindberg, dirección Marcelo Velázquez

Cuando el hogar es un campo minado


Strindberg escribió El padre en 1887. Complejo, curioso e inquietante sistema el de finales del siglo XIX. Por un lado, Ibsen, que cuestionó los fundamentos de la sociedad burguesa y se erigió como abanderado del feminismo con sus heroínas Nora, Hedda…. Por el otro, Strindberg y su misoginia, asediado por los fantasmas del derrumbe del patriarcado, la lucha de los sexos en una sociedad en constante cambio, la crisis de la institución matrimonial, la traición y el miedo a la infidelidad, la economía que atraviesa y corroe la vida privada. Y en esa intersección, ciento treinta años después, cuando pareciera que el siglo XX y lo que va de este nuevo siglo han superado esos conflictos, asistimos –a veces trágicamente- a su permanencia, como la rémora de un tiempo que aún no es pasado. 

Marcelo Velázquez

"La casa está que arde. Y aquí, entre nosotros, no son precisamente nobles los métodos de lucha de los de ese lado. 
(...)
Hombres y mujeres unos contra otros sin cesar, todo el día." 
August, Strindberg, El padre


Strindberg más vivo que nunca en la escena porteña. Con esa visión naturalista y cientificista, que escandalizó a sus coetáneos a fines del siglo XIX,  hoy sigue ampliando con su lupa corrosiva los comportamientos humanos para hacernos estremecer, avergonzar, reflexionar.

Hoy, cuando el gran pescado podrido del patriarcado aún nos revuelve las tripas con tanta injusticia y violencia de género, una obra como esta nos hace pensar en la contracara de la misma moneda: el matriarcado.

"Pastor: Tienes demasiadas mujeres mandando en tu casa.
Capitán: ¡Como si no lo supiera! Es como entrar en la jaula de los tigres. Si no las mantengo a raya con un hierro candente en la nariz, me destrozan!"
En esta charla íntima que el Capitán mantiene al inicio de la obra con su cuñado, queda expuesto el autoritarismo del padre que esconde su debilidad de niño impotente. 
El hombre inútil en el hogar en el reino del matriarcado. Ese que todavía no sabe hacerse ni un huevo frito, ni plancharse una camisa, ni cambiarle el pañal a su bebé. Ese que entra en la depresión cuando se jubila y no sabe qué hacer en su propia casa. Ese macho criado para proveer, para administrar el capital, es un niño que no ha aprendido nunca a valerse por sí mismo, y ante la impotencia reacciona con violencia.

Strindberg lo sabía y lo desarrolla en una peripecia magistral. Velázquez rescata a este héroe trágico privado de la anagnórisis catártica y le saca brillo con una puesta impecable. La escenografía también subraya el concepto porque pareciera ser símbolo de caminos que se cruzan, símbolo de los maléficos secretos familiares escondidos en cajones de la vida burguesa. Ese dispositivo escéncio les permite un gran lucimiento a los actores, aporta gran dinamismo y sofisticación visual.


Pero hablemos de ese padre, "el Padre" que nace desde el corazón de Edgardo Moreira y se hace cercano al público que vibra con él. El actor logra transformar al Capitán en un hombre real de carne y hueso, un hombre equivocado y perdido, un hombre víctima de los prejuicios inoculados desde la infancia. Actor y personaje no se distinguen durante los mágicos minutos de la representación, nos estremecemos y lloramos con él al final.

Si acá hay una guerra, el campo de batalla es la hija, la bella e inocente Berta, excepcionalmente interpretada por la joven actriz Denise Gómez Rivero. Su madre, Laura, con tal de mantenerla a su lado, ya que el padre quiere enviarla a la ciudad para su educación, idea un plan siniestro.

Y así, con mucha claridad, gracias a este magistral texto, al oficio de actores enormes y al talento de un director que tiene muy claro qué quiere comunicar, nos damos cuenta de todo. El domador de tigres, que pensaba que tenía a raya a su mujer, sucumbe ante el peso de lo valores absurdos del patriarcado.

Todos víctimas. En esta obra es el padre, en La Señorita Julia es la hija del conde. Pero todos sabemos que mientras sea más importante el honra externa que la interna, la vida humana seguirá siendo un tragedia, que no termina cuando se apagan las luces, sino que continúa cada vez que un hombre le pega a una mujer, cada vez que una mujer no le deja ver a sus hijos a su ex., cada vez que creemos que uno tiene que dominar al otro en vez de transitar la vida codo a codo. 

Este miércoles última función de la temporada 2017 en La Carpintería, no se la pierdan.

Las mujeres del Capitán: 

Laura, su mujer (Marcela Ferradás)


Berta, su hija (Denise Gómez Rivero)
La vieja nodriza de la infancia, Ana María Castel

                                                                                                                                                       
El Padre / Strindberg

“La casa está que arde”

Marcela Ferradás - Edgardo Moreira

Ana María Castel - Enrique Dumont – Luis Gasloli

Denise Gómez Rivero – Santiago Molina Cueli

Dirección: Marcelo Velázquez

Funciones: Miércoles a las 20:30 hs.



Teatro La Carpintería- Jean Jaurés 858, Abasto, CABA

martes, 3 de octubre de 2017

Tebas Land, de Sergio Blanco y dirección de Corina Fiorillo en Timbre 4

Tebas Land, la joya teatral del off porteño


"En definitiva todos tenemos, como Edipo, una Tebas un tanto ambigua. Un poco confusa y oscura. Qué sé yo. Una especie de zona o de territorio incomprensible. ¿No? Una especie de Tebas Land."
Sergio Blanco, Tebas Land



Tebas Land, la obra de Sergio Blanco dirigida por Corina Fiorillo, es una obra de culto, de estudio. Un gran texto que reflexiona sobre el teatro, una dirección que derriba las barreras de la incredulidad del espectador, unos actores enormes, que más enormes no pueden ser.

Por eso, porque siempre será poco lo que yo pueda decir en este espacio sobre una obra total como esta, mi recomendación es que vayan a verla. Sé que se hacen cursos de cuatro encuentros para estudiarla, imagínense si será profunda, simbólica y exquisita.

Pero claro, el teatro está pensado para hacernos sentir, pensar, emocionarnos. Y todo eso nos entrega Tebas Land. Siempre he pensado que las cosas verdaderamente grandes nos parecen simples, pero detrás tienen un engranaje perfecto. Así es esta obra: todo el profundo estudio del autor sobre la autoficción, el teatro clásico griego de Sófocles, la primera novela de no ficción de Truman Capote A sangre fría, las teorías sobre el parricidio de Freud están allí sin ostentación, están para quien quiera disfrutar de esa intertextualidad. Pero toda esa búsqueda intelectual no enfría, no distancia, muy por el contrario, se rompe la cuarta pared y el espectador es interpelado desde las primeras líneas. Aún los más asiduos espectadores por momentos nos sentimos tentados a responder, es decir, nos confundimos acerca de qué es ficción como los personajes:

"FEDERICO. A mí también a veces se me mezcla todo.
S. Sí, pero él era distinto. No entendía bien la diferencia entre presentar y representar. Me preguntaba cómo era posible que alguien fuera a actuar de él, sin conocerlo personalmente. O cómo alguien iba a hacer de él, si no se parecía a él. Como si no fuera consciente de la distancia que siempre hay entre el modelo y la copia cuando se representa algo.
FEDERICO. Y… No es algo siempre fácil de comprender.
S. ¿Te parece?
FEDERICO. ¿Qué sé yo?
S. Para mí es algo tan obvio. Es como la base de todo nuestro trabajo. Como que todo está ahí, ¿no?
FEDERICO. ¿En esa distancia?
S. Y, sí… ¿No?
FEDERICO. Es posible.
S. De hecho para mí esa distancia es la que hace justamente que el arte siempre sea mejor que la realidad."
Sergio Blanco, Tebas Land


Y sí, el arte es mejor que la realidad. ¿Qué duda nos cabe? Más contundente, más claro, más inspirador. Si uno quiere conocer quién es el hombre, no deberá buscarlo en los seres efímeros de carne y hueso sino en el carácter esculpido en el mármol, en las páginas de las novelas de todos los tiempos, en el teatro:

"MARTÍN. Es un rosario. Siempre lo llevo conmigo. En realidad acá adentro no nos dejan tener este tipo de cosas. Lo dice en el reglamento. Está prohibido. Relojes. Anillos. Cadenas. Pulseras. Dicen que los podemos utilizar para atacar a los demás. Pero el rosario… A mí me dejan.
S. ¿Ves? Por ejemplo yo acá voy a hacerte decir algo así como… Es un rosario. Siempre lo llevo
conmigo. Pero a eso le voy a agregar… Está hecho de pétalos de jazmín.
MARTÍN. ¿Qué cosa?
S. El rosario.
MARTÍN. ¿Pétalos de jazmín? Nunca había oído.
S. ¿No sabías? Muchos están hechos con pétalos de jazmín.
MARTÍN. Este no…
S. Pero ahora sí.
MARTÍN. Me lo dio mi madre. Es por eso que lo llevo conmigo todo el tiempo.
S. ¿Nunca te lo sacás?
MARTÍN. No. Nunca. Por eso siempre huelo a jazmín." Sergio Blanco, Tebas Land

El dispositivo escénico "un escenario de ensayo que representa a su vez la cancha de básquetbol de una prisión" permite que se superpongan los distintos niveles de representación.  En la cárcel y en el escenario, como en un panóptico, siempre el dramaturgo y el parricida preso están vigilados, supervisados por los guardias, así como también están controlados por la mirada inquisitiva del público, en profundo estado de observación. 

Por último, es imprescindible destacar el trabajo descomunal de Gerardo Otero por los infinitos matices con los que logra interpretar a los dos personajes y la completa conexión con Lautaro Perotti, gracias a la cual asistimos al crecimiento de la relación de dos seres humanos que se transforman en un período de intercambio.

Y detrás está la dirección de Corina Fiorilla, tan exacta, tan eficaz, que no se ve.

Vayan, vayan, vayan. Tebas Land en Timbre4.

Ficha artística-técnica:
Texto: Sergio Blanco
Actúan: Gerardo Otero - Lautaro Perotti
Escenografía: Gonzalo Córdoba Estévez
Iluminación: Ricardo Sica
Asistencia de dirección: María García De Oteyza
Prensa: Marisol Cambre
Producción: Maxime Seugé, Jonathan Zak
Dirección: Corina Fiorillo

                                                 Viernes - 20:00 hs - Hasta el 17/11/2017
Sábado - 17:00 hs - 07/10/2017 
Sábado - 20:15 hs - Del 18/11/2017 al 25/11/2017

TIMBRe4, México 3554 
Localidades $250
Entradas a través de www.timbre4.com



Diario de viaje: Hotel Caumont, Centro de Arte, Aix en Provence

Un lugar obligado en Aix en Provence

Completamente restaurado, el Hotel Caumont ha devenido en un delicioso Centro de Arte.
Allí podrán espiar cómo era alojarse en sus lujosas recámaras; recorrer la importante exposición temporal (actualmente haste el 15 de octubre, las maravillosas obras impresionistas de Sisley, luego una importante exposición de Bottero), recorrer los jardines, ver el cortometraje sobre la vida de Cézanne y por supuesto tomarse un té o un cafecito en la preciosa confitería.

A continuación el registro fotográfico de esa visita:


La fachada


Ventanales

Las habitaciones

El clavicordio

Cama, biombo y chez long para la aristocracia...


Sisley, fragmento

Sisley, el pintor que supo ver la nive (fragmento)

Una de las salas de exposiciones

Lámpara y ventanal

El agua según Sisley, detalle

El cielo según Sisley, detalle

Reflejos en el agua según Sisley, detalle

Restauración del Hotel Caumont, ph Christine Defrance

Los jardines



Libro comprado en la exquisita tienda del Hotel Caumont