sábado, 22 de julio de 2017

Graciela Gutiérrez Marx en el Malba

Graciela, protagonista de Verboamérica

¡Encontrarte así, por sorpresa, todo un rincón del Malba con tu obra, Graciela!
Con tus sobres de arte correo, tus sellos y tu letra inconfundible. Con las fotos de Mamá Blanca y las violetas de los alpes del frente de tu casa... 
Fue un encuentro directo a la emoción.


Siempre que entré a tu casa; siempre que compartí desde mi nada alguno de tus proyectos como la Maratón de Antihéroes; siempre que compartías esos espacios en los que nos dabas a todos lugar para crear, para jugar a ser artistas; siempre, te juro que siempre, supe que estaba al lado de una grande, de una artista abre-caminos.  Siempre fui consciente de ese privilegio. 


Por eso, cuando vi tan amorosamente exhibidas tus obras, junto a la de otros artistas admirados como Remedios Varo, Xul Solar, Liliana Porter, Diego Rivera, me sentí inmensamente feliz y emocionada. 



Estás incluida en un núcleo temático que reflexiona sobre la ciudad y las letras, la ciudad y la violencia, la ciudad y la imaginación. Me pareció muy acertado ese espacio para vos, imaga de la imagen y la palabra. 



¡Vayan al Malba, amigos, a encontrarse con esta sorpresa! Graciela Gutiérrez Marx más actual que nunca porque nos recuerda que no se puede vivir la vida sin poesía.



A continuación las fotos de Daniel Gluzmann y fragmentos del catálogo del Malba:


En el marco de la celebración del 15° aniversario del museo, se presenta esta nueva exposición de la colección permanente, curada por la historiadora e investigadora Andrea Giunta y por Agustín Pérez Rubio, Director Artístico del museo. La exhibición es el resultado de un proyecto de investigación más amplio de más de dos años, que propone una historia viva de América Latina, expresada en acciones y experiencias. Una historia poscolonial que asume que el arte latinoamericano no debe entenderse tan sólo a partir de las denominaciones que propuso la historia del arte europeo, sino a partir de los nombres que los propios artistas formularon cuando crearon sus programas estéticos.


“Verboamérica es una exhibición performativa y temporal, y pone en evidencia la crisis de la linealidad y unicidad del tiempo histórico que ha tenido lugar durante la globalización”, explica Pérez Rubio en el catálogo que acompaña la exposición, donde destaca el famoso mapa de Joaquín Torres-García América invertida, que ya en la década de 1940 enseñaba una modificación de preeminencia geográfica y espacial de América, pero también temporal.

La exposición rompe el clásico recorrido cronológico e incluye 170 obras divididas en ocho núcleos temáticos, en los que conviven obras de diferentes períodos históricos y de una multiplicidad de formatos: pinturas, dibujos, fotografías, videos, libros, documentos históricos e instalaciones. Los núcleos son: En el principio; Mapas, geopolítica y poder; Ciudad, modernidad y abstracción; Ciudad letrada, ciudad violenta, ciudad imaginada; Trabajo, multitud y resistencia; Campo y periferia; Cuerpos, afectos y emancipación; y América indígena, América negra.

En palabras de Andrea Giunta: “Los términos clave de esta exposición provienen de la experiencia artística en América Latina: Antropofagia, Indigenismo, Negritud, Martín Fierro, Neoconcretismo, Madi, Perceptismo, Universalismo Constructivo, Muralismo. Provienen también de la experiencia latinoamericana de las ciudades, las ciudades reales, soñadas, utópicas; del trabajo, la explotación y la geopolítica; de los márgenes de la ciudad, los paisajes reales e imaginados, y de lo expulsado: la prostitución, la pobreza, los cuerpos insubordinados, descalzados del canon patriarcal que construyó tanto a la mujer como al hombre. Se trata, también, de la insurrección negra, indígena, campesina, del reclamo de la tierra. Volver visibles las poéticas de lo indomesticable, las formas de la emancipación estética”.


Núcleos Verboamérica
Ciudad letrada, ciudad violenta, ciudad imaginada


La ciudad no solo fue representada en sus ángulos y desde el contraste de sus luces y sombras. La escritura tuvo un rol protagónico. Provenía de los autores que se sentaban a conversar y a debatir los nuevos programas estéticos en los cafés de todas las metrópolis del mundo, de toda aquella imaginación que se desató en torno al concepto mismo de escritura. Muchos lenguajes se activaron ante la censura. Formas codificadas, secretas, de decir, escribir y pensar eludiendo el control de las dictaduras. Se inventaron lenguajes nuevos, que simulaban el orden de los textos pero en los que no había letras ni palabras conocidas. Se llegó a escribir con los dedos, dejando los rastros del cuerpo en los simulacros de renglones; se lo hizo incluso sin tinta, sin lápiz, utilizando solo las manos para dejar en el papel las huellas de las arrugas. Escrituras corpóreas. Se imaginaron y se inventaron otros códigos que, en su indeterminación, se propusieron como universales, capaces de producir nuevas formas de contacto. La escritura como comunicación adquiere una forma transfronteriza en la carta, en las imágenes y en los sellos del arte postal, que permitió cruzar fronteras que las aduanas del arte hubiesen posiblemente bloqueado. La ciudad fue, también, escenario de la violencia. Sus marcas resultan evidentes en las estatuas decapitadas, en la imaginación de cárceles subterráneas, en las escenas de robos y accidentes de historias ficticias. El caos y el amontonamiento de las arquitecturas también ejercen una forma de violencia en las personas. No tan solo sobre sus cuerpos, también sobre sus mentes, que, abrumadas, tienen que decodificar y establecer nuevos formatos de circulación. Las ciudades fueron un estímulo extraordinario para la imaginación. Ante su expansión se pensaron nuevas formas de habitar, nuevas relaciones entre el espacio y el cuerpo. Se formuló el concepto de una arquitectura emocional, en la que las relaciones del espacio fuesen capaces de conmover a quienes lo recorrían. El lápiz sobre el papel permitió diseñar recorridos que en la realidad parecían imposibles. Permitió elevar hábitats y definir nuevas percepciones. En sus redefiniciones, el espacio de la ciudad y de la casa consideraron los cuerpos sociales y los individuales.


Artistas: Norah Borges, Mirtha Dermisache, Graciela Gutierrez Marx, Mathias Goeritz, David Lamelas, Margarita Paksa, Liliana Porter, Diego Rivera, Lotty Rosenfeld, Mira Schendel, Remedios Varo y Xul Solar, entre otros.

Más Graciela Gutiérrez Marx en Razón del gusto:

viernes, 21 de julio de 2017

Vuelo nocturno, de Nicolás Herzog

La leyenda de Saint-Exupéry y las princesitas argentinas



"Había aterrizado en el campo, y no sabía en lo absoluto que viviría un cuento de hadas. Este viejo Ford en el cual andaba no ofrecía nada en lo particular, ni este casero tranquilo que me había recibido.
-Lo alojaremos por la noche...
Pero a la vuelta del camino, al claro de la luna, se observa un conjunto de árboles y detrás de esos árboles, esa casa. ¡Qué extraña casa! Achaparrada, maciza, casi una ciudadela. Castillo de leyenda que ofrecía, desde el porche franqueado, un refugio tan apacible, tan seguro y tan protegido como un monasterio.
Entonces, aparecieron dos muchachas. Ellas me examinaron seriamente, como dos jueces enviadas a las puertas de un reino prohibido. La más joven hizo una mueca y golpeó el piso con una vara de madera verde, luego, se hicieron las presentaciones y me tendieron la mano sin decir palabra con una apariencia de desafío curioso. Luego desaparecieron.
Yo estaba divertido y también encantado. Todo eso era simple, silencioso y furtivo, como la primera palabra de un secreto"

Tierra de hombres, Antoine de Saint- Exupéry, Capítulo V, "Oasis"



Cuenta la leyenda que el Principito no es originario de Lyon, y que ni siquiera vino de un asteroide espacial: el Principito es argentino. La historia sobre los viajes de Antoine de Saint-Exupéry para abrir la ruta más inhóspita de la Patagonia argentina no ha sido contada muchas veces a pesar de su épica. Con una mezcla de investigación rigurosa y de sensibilidad personal, este documental aborda la historia y el mito que rodean el momento en que, a causa de un aterrizaje forzoso en Concordia, el escritor conoce a la familia Fuchs y a sus dos hijas: "las princesitas”. La serie de grabaciones que Saint-Exupéry le envió a Jean Renoir para una película que nunca llegaron a filmar sirven de puntapié para reconstruir a estos personajes. Domadoras de serpientes y de zorritos salvajes demasiado listas y sensibles para su edad, en ellas, aseguran los concordienses, está inspirado el héroe de la novela más famosa del francés. 


Todo esta anécdota increíble está narrada en el capítulo V de Tierra de hombres. 
El documental de Nicolás Herzog nos acompaña inteligentemente en esa curiosidad que nos despierta como espectadores. Va conjugando fragmentos en off de Tierra de hombres,  material de archivo, la voz del propio Saint- Exupéry, las bellas imágenas del documental "Oasis", entrevistas a parientes o vecinos de Concordia. Pero también va a buscar del otro lado del mar, para saber quién era el hombre detrás del escritor.
Yo no sabía nada del castillo San Carlos de Concordia ni de esta experiencia de Saint Exupéry que le inspiró "El Principito", el libro más editado en el mundo después de la Biblia. Es muy enternecedor percibir el impacto cultural que la estadía de esos 15 meses vividos allí por el escritor. El director logra captar esa impronta en las carrozas de carnaval, en los espectáculos en las ruinas del castillo (hoy museo), en los cuentos a los niños, en el orgullo de los concordienses que atesoran esa leyenda.

"Vuelo nocturno" se centra en la historia de uno de esos encuentros poderosos que cambian para siempre la vida de las personas. Un joven aviador francés aterriza de urgencia, por una avería de su pequeño avión en la llanura de una tierra desconocida y encuentra un insólito castillo y unas princesas que le hablan en su idioma y le explican que para domar zorros solo se necesita paciencia. Eso sí fue encontrar el oasis en el medio del desierto.


El documental podrá verse en el cine del Centro Cultural Recoleta los domingos 6, 13, 20 y 27 de agosto a las 19 horas. No se lo pierdan. 



jueves, 20 de julio de 2017

Diane Arbus en el Malba

Mirar a través de esos ojos


"Para mí, el sujeto de la foto es siempre más importante que la foto. Y más complejo"

Diane Arbus

Diane Arbus por Allan Arbus, 1949
Querida Diane:
Ayer fui a ver la extraordinaria muestra de más de cien fotos que sacaste entre 1956 y 1962. Yo llegaba a este mundo entre esos años a una casa humilde del conourbano bonaerense en 1958. Fui una nena a la que siempre le gustó el arte, y cuando podía sacaba fotos con una camarita rectangular. Por eso, hoy no puedo escribir una reseña como cualquier otra, prefiero escribirte esta carta.

Vos te llamabas Diane Nemerov, una neoyorkina hija de padres judíos dueños de una gran tienda en la Quinta Avenida. Te casaste a los 18 años y perdiste tu apellido para vestirte con el de tu hombre, un afamado fotógrafo. Trabajaste con él más de 10 años hasta que en 1956 empezaste a sacar tus propias fotos. Estas que tenemos el gran privilegio de ver en el Malba. ¡Qué ironía del destino que hoy vos seas la famosa!


La exposición en el Malba es muy íntima y hermosa. Es como adentrarse en un bosque de columnas grises en medio de una noche azul. Allí, bien separadas, una en cada columna están esas fotos sacadas en la ciudad de Nueva York. Hombres, mujeres, niños, ancianas... Lo raro, lo único, lo clandestino, lo que no queremos mirar. Fotos nítidas, en blanco y negro, contrastadas. Más reales que la vida en color.


El pequeño tamaño de las copias, con esa calidad insuperable de la impresión en gelatina de plata, invitan a acercarse para mirar sus detalles. La tenue y a la vez precisa iluminación es insuperable.



Me conmueven tus fotos, Diane, por la calidad artística pero sobre todo por la curiosidad sobre el ser humano que demuestran y por la valentía que subyace en ese acto de mirar a los ojos del retratado para ser su espejo eterno. 


Todas esas personas retratadas quizás ya estén muertas. Los niños ya sean viejos. Pero vos los inmortalizaste en ese momento supremo en que te permitieron ver qué había dentro de ellos.


Tu obra sigue siendo transgresora. Ni siquiera Susan Sontang comprendió tu pulsión por retratar la belleza de lo extraño, lo monstruoso, lo discordante. Quizás eran expresiones tangibles de lo rechazado y oculto, espejos de tu alma mortificada. Te fuiste alejando cada vez más de la fotografía de Allan, esos retratos en los que los protagonistas eran la ropa de moda. A vos no te importaban los modelos sino las personas.

Los que se suicidan como vos a los 48 años generan mucho enigma a su alrededor. A mí no me importa tu muerte sino tu mirada. Seguiré conociéndote, recién entré a tu album infinito y seguiré explorándolo.

Te abrazo desde mi amor a la fotografía.
Con admiración.

Liliana Schwab 

Diane Arbus
En el principio
14.07— 09.10.2017
Curador: Jeff L. Rosenheim
Sala 5, Nivel 2

Malba

Ver más información sobre la muestra aquí

domingo, 16 de julio de 2017

Noé en el Museo Nacional de Bellas Artes

Mirada Prospectiva

La exposición de Noé en el Bellas Artes es una explosión de color y vitalidad. Sorprende el recorrido por las 120 obras expuestas por la unidad en la energía del artista que es la misma a los 84 años, en la maravillosa instalación Entreveros (2017) que la de obras de los años 60s.



Para el espectador desprevenido muchas de sus obras pueden paracer abstractas, pero como co-fundador de la Nueva Figuración junto a Macció, De la Vega y Deira, en sus obras está el hombre. Multitud de rostros pequeños testigos del caos de la historia. Por eso su obra es denuncia de los procesos históricos dolorosos e injustos de nuestro país y del mundo; es mordaz ironía; pero por sobre todas las cosas es la fuerza y el color de la vida.

Aquí van detalles que me fascinaron de algunas de las obras. Vayan al  Museo Nacional de Bellas Artes para ver el todo y para sorprenderse con lo que encontrarán.
Entrada libre y gratuita. A no perdérsela.














* Luis Felipe Noé. Mirada prospectiva – Curaduría de Cecilia Ivanchevich
Del 11 de julio hasta al 20 de septiembre de 2017
De martes a viernes, de 11 a 20 horas, y sábados y domingos, de 10 a 20 horas
Museo Nacional de Bellas Artes – Pabellón de exhibiciones temporarias
La entrada es libre y gratuita

viernes, 14 de julio de 2017

Nada del amor me produce envidia, en Santos 4040

Un melodrama musical

“Al fin y al cabo todos esperamos una vida para decidir cosas como estas y cuando ocurren no estamos preparados… como si el cuerpo se resistiera y doliera… y el único deseo que existe es que pase todo…”

Santiago Loza


Razón de gusto recomienda fervientemente esta joya de la cartelera porteña: un unipersonal de María Merlino sobre un delicioso texto de Santiago Loza, con dirección y puesta en escena de Diego Lerman.

Vayan este sábado, a una sala de vanguardia a ver un espectáculo deslumbrante: un texto poderoso y sorprendente, una actuación que nos atrapa y subyuga, una dirección impecable.

Como todos saben, no me gusta contar mucho, este espectáculo tiene muchas sorpresas y es mejor que vayan desprevenidos. A mí me transportó a mi infancia de tangos en la radio de la carnicería de mi papá, a la devoción que tenía mi mamá por Libertad Lamarque, a esos tiempos de divas del Cine Nacional... Es increíble como el monólogo enhebrado con las canciones nos transporta a otro tiempo- lugar, tan porteño, tan nuestro pero a la vez tan universal. 

Un espectáculo para reírse mucho, sorprenderse y también reflexionar sobre temas muy profundos de la existencia humana. Si van, saldrán de la sala un poco mejores y agradecidos a la vida.

¡Muy orgullosa de que en Buenos Aires se haga teatro como este! ¡Mis más sinceras felicitaciones para la  actriz, el director y por supuesto para el autor de esta pieza grandiosa! (Sé que las obras de Loza están editadas y ya me pongo en campaña para conseguir el libro.)


Reserven de antemano porque se agotan las localidades. 



Espectáculo teatral-musical centrado en el drama de una costurera de barrio a la que un buen día se le aparecieron Libertad y Evita para encargarle el mismo vestido.

Tomando como punto de partida el mítico cachetazo que aparentemente Libertad Lamarque le habría dado a Eva Perón, Nada del amor me produce envidia es un melodrama musical cuyo anclaje es el mundo de las cancionistas argentinas de los años 30.



Actriz: María Merlino

Texto: Santiago Loza

Dirección y puesta en escena: Diego Lerman

Producción: Flor de un día

Producción en gira: Luz Algranti

Asistente de producción: Julián Gómez

Música: Sandra Baylac

Escenografía: Flor de un Día

Vestuario: Valentina Bari

Asistente de vestuario: Lili Piekar

Realización de vestuario: Carmen Montecalvo

Iluminación: Fernanda Balcells

Fotografía: María Sureda

Diseño gráfico: Malena Castanón

Prensa y difusión: Caro Alfonso





Funciones: sábados 19 hs.

NO HABRÁ FUNCIÓN EL SÁBADO 22 DE JULIO

Duración: 60 minutos.


Santos 4040

Santos Dumont 4040, CABA

(a media cuadra de Av. Corrientes y a 2 cuadras de la estación Dorrego, Línea B)

Localidades: $ 250 jubilados $200 y estudiantes: $150 Entradas en venta por


http://www.alternativateatral.com/obra12329-nada-del-amor-me-produce-envidia

domingo, 9 de julio de 2017

Viaje al espíritu del tiempo, Mireya Baglietto en el Museo de la Cárcova


A través del espejo y lo que Mireya encontró al otro lado

"Juguemos a que existe alguna manera de atravesar el espejo; juguemos a que el cristal se hace blando como si fuera una gasa de forma que pudiéramos pasar a través. 

¡¿Pero, cómo?!"
Lewis Carrol, A traves del espejo y lo que Alicia encontró al otro lado. (1871)



Los que vayan al Museo de la Cárcova durante los meses de julio y agosto, además de sentir el entusiasmo por la duplicación perfecta de los calcos de las grandes esculturas clásicas de la humanidad (el David, el Moisés, la Victoria de Samotracia, La piedad...), también se quedarán perplejos ante la propuesta del espacio núbico de Mireya Baglietto.

Solamente con un espejo a la altura de los ojos empieza la aventura de saltar por nubes algodonosas, sumergirse en las profundidades de los océanos, pasear entre estalactitas o estalagmitas... Porque Mireya, nos da la mano para embarcarnos en la aventura de su "Viaje al darse cuenta". Darse cuenta de que las cosas no son como las vemos, darse cuenta de que basta recortar, cambiar de ángulo o concentrarse en los detalles para ver algo desconocido de lo que nos rodea y de nosotros mismos.



"La integración entre arte, ciencia y espiritualidad, son inquietudes que Baglietto viene desarrollando desde el año 1980 y que ahora se encuentran a la vanguardia del pensamiento contemporáneo. La verdadera obra no es el espacio formalmente construido por la artista, sino la resonancia sensorial que la experiencia produce en cada participante cuando éste accede al espacio, toma el espejo y recorre la obra. "



"La verdadera obra no es el espacio formalmente construido por la artista, sino la resonancia sensorial que la experiencia produce en cada participante cuando éste accede al espacio, toma el espejo y recorre la obra."










Ver los calcos perfectos, de las esculturas es un placer aparte... El Museo de Calcos es una preciosura, desconocida para muchos. Una perla escondidita justo cuando empieza  la Costanera Sur.







Museo de Calcos y Escultura Comparada "Ernesto de la Cárcova"- UNA
Av. España 1701, CABA - Costanera Sur

Cierre: Domingo 3 de Septiembre de 2017

Horario de visita al Museo: Martes a Viernes de 10 a 18 hs. 
Sábados y Domingos: 11 a 18 hs.

E-mail:carcova.extension@una.edu.ar
Web: museodelacarcova.una.edu.ar
Teléfono: 4361-4419 / 4361 3790






sábado, 1 de julio de 2017

Raymond Depardon en el Recoleta

El mundo en colores

Entrar porque uno está de paso y encontrar esta exposición...  hoy sí que fue mi día de suerte...
En la Sala Cronopios esta muestra fotográfica increíble.


Un momento tan dulce & Francia. Fotos, películas y charlas

El Centro Cultural Recoleta presenta en Argentina una gran exposición sobre la obra del gran fotógrafo y cineasta francés Raymond Depardon, compuesta por dos muestras fotográficas, clases magistrales y proyecciones, entre otras actividades.

La primera serie fotográfica, "Un momento tan dulce", es una excursión por el color en la fotografía de Depardon.
La muestra, curada por Hervé Chandès y creada por la RMN Grand Palais en 2015, presenta unas 160 fotografías en color, la mayoría inéditas. Tomando el color como hilo conductor se recorre la obra y vida del fotógrafo y cineasta desde finales de los años 50 hasta nuestros días.

"Francia", la segunda serie de fotos, nace en 2004, cuando Raymond Depardon decide lanzarse sólo en un proyecto fotográfico de gran envergadura, valiéndose de sus trabajos pasados para la DATAR, el Observatorio del Paisaje y los encargos de revistas. Gran parte de este corpus responde a un deseo ante todo fotográfico -el de trabajar con la cámara gran formato de 20 x 25 y a color- y a un deseo profundo de Depardon: el de "viajar como un niño", un viaje de aventuras y soledad. Una pulsión de movimiento y descubrimiento, una curiosidad innata por lo desconocido o por lo incomprendido que siempre ha guiado sus pasos.

Acá las fotos que más me impactaron:



















Hasta agosto en la Sala Cronopios, no se la pierdan.