sábado, 24 de agosto de 2013

El Ponte Vecchio

La postal más conocida de Florencia


El Ponte Vecchio o Puente Viejo es un puente medieval cubierto sobre el río Arno. Sus arcadas y ventanitas reflejadas sobre el agua, de día o de noche, configuran la imagen más conocida de Florencia.
Los negocios que en los siglos XV y XVI estuvieron ocupados por carnicerías, hoy congregan a joyeros y orfebres. Rara paradoja de la historia.


¡Ah, Florencia! ¡La bella Florencia!




lunes, 19 de agosto de 2013

Yayoi Kusama: Obsesión infinita en el Malba

Locura POP a lunares




Ayer, que fue el Día del Niño, para mis sobrinos de 7 y 8 años ir al Malba con el tío artista fue todo un plan. Ellos ya habían ido al museo, les encantan las escaleras mecánicas, los lugares amplios, los pasillos llenos de obras de arte moderno. Todo es estímulo para ellos, desafío, color y libertad. Y así es como ayer nos decidimos, después de un mes, por fin a ver esta muestra.
Cuando llegamos nos decepcionó la larga fila de más de una cuadra, por suerte justo comenzaba un recital de rock para chicos en el auditorio, así que nos quedamos haciendo la cola los tíos -ya estábamos ahí- y al parecer hasta el último día de la muestra, el 16 de septiembre, siempre va a ser así.

Todo el museo está "tomado" por la obsesión Kusama, los vidrios, los árboles, hasta la parada de colectivos, todo está "borrado" de su aspecto cotidiano y convertido en algo distinto.




A diferencia de lo que hago siempre cuando voy a una exposición, ayer no leí ninguna explicación ni ningún cartel con los nombres de las obras, me zambullí de la mano de Alejo y Andrés en ese recorrido de colores, luces y brillos.

  •  Pasé más de 10 veces por la sala de espejos. La primera vez es increíble, uno se marea, se mueve el piso, no distingue el espejo de las luces colgantes... en las sucesivas pasadas uno ya está en condiciones de ver los elementos que juntos forman ese efecto mágico.





  • Nos llenamos de stickers de lunares y nos confundimos, nos "borramos" en la sala donde está la instalación "Estoy aquí, pero nada". Los miles de lunares fosforescentes cubren los objetos cotidianos y nosotros nos perdemos allí.




  • La instalación "Mil botes" resulta un raro espacio blanco y negro entre tanta vibración de luz y color:





  • Las altísimas paredes del hall frente a las escaleras mecánicas están cubiertas por las últimas obras de Yayoi, una al lado de la obra en una muestra de " horror vacui"  colorido.





  • Los 10 segundos en la Sala de espejos del infinito, después de hacer una cola interminable, nos deja con las ganas de volver. Los espejos enfrentados crean la ilusión de una multitud de nuestros dobles de espaldas, frente y perfil:





El público en la muestra es (¿somos?) un espectáculo en sí mismo, en un museo donde todo es fotografiable, están por aquí y por allá intentando la foto que subirán a las redes sociales. Especialmente en La habitación del borramiento, obra colectiva que se armó con millones de lunares autoadhesivos de distintos colores y tamaños pegados sobre la superficie completamente blanca de una habitación amueblada:





Y así nos vamos con la vista cargada de puntos de colores y, por suerte, el completísimo catálogo de la exposición. 
 Leer la extraña biografía, la carrera artística, ver las fotos de los revulsivos happenings de los años 60, que escandalizaron a la ciudad de Nueva York con sus orgías nudistas, nos arranca de esas impresiones superficiales y nos llena de preguntas:

  • ¿Cómo es posible que un arte nacido de la obsesión, de la enfermedad mental, del dolor y la soledad pueda causar hoy un efecto tan liviano y alegre en quienes la admiran?


  • ¿Por qué una artista que quiso autoborrarse, "obliterarse", usando este hermoso verbo tan querido por Borges, se transformó en un ícono, en una obra en sí misma?


A continuación transcribo algunos pensamientos de Yayoi Kusama extraídos del libro Yayoi Kusama, Obsesión infinita, Malba, Buenos Aires, 2013: 

1. "Mis performances son una suerte de filosofía simbólica que se expresa a través de los lunares. El lunar tiene la forma del sol que es símbolo de la energía del mundo y de nuestra vida, y tiene también la forma de la luna que es quietud. Redondos, suaves, coloridos, sin sentido e ignorantes. Los lunares no pueden estar solos como sucede con la vida comunicativa de la gente, dos o tres o más lunares llevan al movimiento. Nuestra tierra es solo un lugar entre millones de estrellas del cosmos. Los lunares son un camino al infinito.Cuando borramos la naturaleza y nuestros cuerpos con lunares, nos integramos a la unidad de nuestro entorno. Nos volvemos parte de la eternidad y nos borramos en el amor."



2. "Aunque los artistas por lo general no expresan sus complejos psicológicos directamente, yo en cambio uso mis complejos y mis miedos como temas. La sola idea de que una cosa larga y fea como un falo me penetre me aterra, y es por eso que aparecen tantos falos en mi obra. [...] Los hago y los hago y sigo haciéndolos hasta que me sumerjo totalmente en el proceso. Lo llamo "borramiento". "


3. "Desde muy pequeña, me gustaba tomar tela, papel, libros o lo que encontrara, y cortarlo en pedazos con tijeras o navajas. Mi madre me castigaba severamente por eso. También me gustaba romper vidrios de ventanas y espejos, hacerlos añicos con una piedra o un martillo. Me pregunto ahora si no era simplemente una forma de mostrar cuán necesitada estaba de afecto. [...] En algún momento, pasé por una etapa en la que me gustaba cortar las cabezuelas de las flores. Tiraba las inflorescencias apretadas en un pozo que había cavado en secreto, hasta que acumulaba cientos y cientos."


4. "Ciertos incidentes de mi infancia quizás expliquen la aparición regular de cuerpos desnudos en mis happenings. Cuando era niña dibujaba todo el día mientras estaba en casa, pero cuando salía, aparecía mi otro yo: una marimacho a la que le gustaba treparse a los árboles. En aquel tiempo, cuando llegaban las vacaciones de verano, pasaba una temporada en la casa de unos parientes. Y por las noches, reunía a mis tíos y primos en una esquina de la sala y bailaba desnuda frente a ellos. Solía cantar- con una melodía cualquiera- letras que yo misma había escrito, agitando abanicos amarillos en una elaborada coreografía, completamente desnuda. Mis parientes aplaudían y me ovacionaban, pero a medida que avanzaba la noche, naturalmente empezaban a quedarse dormidos, y tenía que despertarlos a los codazos, pidiendo atención: "¡Mírenme!¡Sólo un número más!"
Una vez unos chicos vecinos se enteraron no sé cómo de mis actuaciones sin ropa y lo único que me decían era: "¡Queremos verte bailar desnuda!". Fue así que le pedí a mi primo que oficiara de manager y cobrara entrada para mi actuación. Pusimos una esterilla en el jardín, y allí, como vine al mundo, improvisé algunos números, bailando y cantando mis canciones.
Los chicos se habían reunido y me miraban bailar con una expresión muy serena. Fue entonces cuando comprendí que los hombres tienen una necesidad profunda de ver las formas del cuerpo femenino desnudo.
Sin embargo, tengo un recuerdo amargo de esta experiencia: cuando mi madre se enteró de lo que había hecho, me pegó hasta dejarme casi inconsciente."



Efecto Kusama:





Bonus track para Betina Z, a propósito de su Serendipia:


1971.Kusama con Joseph Cornell en Long Island, New York


jueves, 15 de agosto de 2013

Café Literario: Mi vida querida, Alice Munro

Lo extraordinario de lo cotidiano

"La lectura que piden los cuentos de Mi vida querida no es la de la prosa sino la de la poesía... una revelación de algo que no se agota porque está en las palabras y un poco más allá de ellas. " ANTONIO MUÑOZ MOLINA

Asumo que cada día conozco un poco menos de literatura, y que no me alcanzarán los muchos o pocos años que me restan de mi hermosa vida para abarcar ni siquiera lo imprescindible. Pero por suerte muchas veces, hay libros que llegan de las maneras más inesperadas y me revelan un mundo nuevo, desconocido para mí pero absolutamente consagrado por la crítica y los años. Este es el caso de Alice Munro, escritora canadiense, cuyo nombre descubrí en la tapa de uno de los libros que lee la protagonista de "La piel que habito" de Almodóvar. Desde que vi esa película, vengo buscando en las librerías "Escapada" sin suerte, y hace unos meses me topé con su último libro de cuentos "Mi vida querida". Ya me fascinó desde la insinuante tapa: una mujer de espaldas, de edad indefinida, un delicado dibujo que nos escamotea el rostro, un retrato incompleto. Así, ambiguos, inquietantes, delicados son los cuentos de este volumen.


Alice Munro cumplió 82 años, y en este, que según ella es el último libro que publicará, ficcionaliza en "Finale", la última parte, momentos de su propia infancia y juventud.

Cada cuento de Alice Munro exhala bosque, nieve, estaciones de tren desoladas, pueblos soñolientos. Cada historia construye personajes sensibles, solitarios, llenos de sueños, frustaciones; hundidos en la rutina o jugándose en un segundo toda una vida.
Son cuentos etéreos, fugaces como el agua que se escurre aunque queramos retenerla en nuestra mano. Bellos, frescos, transparentes como el agua. Pasamos las hojas sedientos y el final queda escamoteado por pudor, o nos sorprende por ser tajante y cruel como la vida misma.
Cuando llegamos a la última palabra de cada cuento necesitamos cerrar el libro, cerrar los ojos, y quedarnos un ratito así, con el libro apretado contra nuestro pecho, pensando, deseando que dure un poco más.



jueves, 8 de agosto de 2013

Ni una sola palabra de amor

La historia de Enrique y María Teresa 
Audio real encontrado en un contestador automático comprado en un mercado de pulgas






¿Cuál es la suerte de los cortometrajes, en muchas ocasiones verdaderas joyitas del cine? 

Por lo general circulan de festival en festival para un público exclusivo y su difusión queda muy acotada. Es muy raro que un cortometraje llegue a la pantalla grande de un cine.
Hoy en la sección "Curiosidades de Internet" de Razón del Gusto se merece un lugar de privilegio el fenómeno de esta fascinante obra de arte que recorre la Web desde hace unos días despertando la admiración de cientos de miles deslumbrados espectadores.

"Ni una sola palabra de amor" dirigida por el polifacético Niño Rodríguez (dibujante, ilustrador, historietista de Fierro, Barcelona, los chicles Bazooka, Clarín...) se rodó en pocas semanas, fue enviada con éxito a varios festivales en los que ganó varios premios*. Durante casi dos años los creadores restringieron la difusión masiva para poder mandarlo a los festivales  y el 1º de agosto, se estrenó por fin, no en una sala sino en Vimeo, o sea en la Web. Gracias al espaldarazo de los tuits de gente grosa como Campanella o la Pichot, en una semana el video se viralizó y es raro encontrarse con alguien que no lo haya visto.



La cosa es que "Ni una sola palabra de amor" nace de una serendipia, palabra que aprendí gracias a la hermosa sección de la Luna de Valencia, de mi amiga Betina Z. Una serendipia es  un descubrimiento o un hallazgo afortunado e inesperado que se produce cuando se está buscando otra cosa distinta. Y eso es lo que le pasó a Santiago Barrios cuando allá por el 2001 se compró un contestador automático usado y  la cinta contenía los mensajes sin borrar. Cualquier otro hubiera tirado el cassette, pero él se lo pasa a su amigo Mariano Germán Flores, que tiene un estudio de sonido. Este se entusiasma y digitaliza el audio que contiene muchos mensajes y edita sólo los 12 minutos de la serie de María Teresa. Convencido de que es un hallazgo genial lo sube a Internet. 


Será allí en el cyber espacio y no en el mercado de pulgas donde Javier, El Niño Rodríguez descubra este material e inmediatamente comprenda que ahí tiene una gran historia.  Después lo que viene es el talento, mucho talento de un grupo de grandes creativos: la actuación perfecta de la bella Andrea Carballo que hace el increíble "playback" de los distintos mensajes mirando a la cámara que hará las veces del túnel desolador del tubo del teléfono, su actuación llena de matices y sus ajustados movimientos le dan perfecta carnadura a este drama anónimo. Luego está la ambientación, el vestuario y el maquillaje impecables (ese pulovercito tejido de mangas cortas que combina con el lápiz labial y la pollera floreada retro me matan). Y por último la iluminación y el montaje que reproducen el sonido del contestador para ir marcando las secuencias. Todo, desde el arte de los créditos hasta la música final contribuyen a lograr esta hermosa película.

No podemos dejar de preguntarnos si esa María Teresa real, desesperada en ese recorte temporal de su vida que quedó registrado para siempre, después de tantos años seguirá por ahí, sometida al malquerer de Enrique, o si el "Para nada, para nada" de Enrique ha sido el corte y despedida de esa relación que se percibe oscura y siniestra.
¿Qué será de ella? ¿Algún hijo, sobrino o amiga le habrá hecho llegar la novedad de que, de buenas a primeras, se convirtió en heroína de uno de los mejores folletines melodramáticos del país, que dividió las aguas entre las fanáticas de María Teresa y los fans de Enrique? 

Si ya vieron el corto, disfrútenlo otra vez y si todavía no lo hicieron, por favor, no se lo pierdan:


*MEJOR CORTO 3º Festival Sólo con Cámara de Fotos SCDFIII 2012
MIRADA DE ORO Corto ganador del 6º Festival Mirada en Cortos
PREMIO DE LA PRENSA 4º Festival Mirada Oeste 
MEJOR FICCION XXVIII Concurso Nacional de Cine & Video Independiente- Cipolletti 2012
MEJOR FICCION Festival Latinoamericano de Cine de Rosario 2012
MEJOR ACTRIZ Festival Latinoamericano de Cine de Rosario 2012
MENCION MEJOR FICCION 2º FECI Festival de Cine de Ituzaingó
MENCION ESPECIAL 7º Festival Nacional de Cortometrajes Pizza Birra y Cortos
MENCION 13º Martil Film Festival- Marruecos
SELECCIONES
8º Festival Internacional de Cortos de Tapiales - Argentina 
10 mejores cortos del 2011- La Nave de Los Sueños/ Biblioteca Nacional Argentina
Muestra de Cine las Varillas -- Argentina
2º Festival Internacional de Cine Independiente de Cosquín - Argentina
7º FESAALP- Festival de Cine Latinoamericano de La Plata- Argentina
10º Festival Nacional de Cine y Video Independiente, Escobar - Argentina
1º Festival de Cine latinoamericano de Universidad Nacional de San Martín- Argentina
Festival Nacional De Cortos San Pedro - Argentina
Festival de Cortos de humor, Maipu Cortos - Argentina 
2ª FLAVIA Festival Latinoamericano de Video Arte - Argentina
Salento Finibus Terrae -- Filmfestival Internazionale Cortometraggio- Italia
15ª Edición del Festival de Cortometrajes de Bruselas- Belgica
12º Festival de Cine a la Calle de Barranquilla - Colombia
Festival de Cine y Vino -- España
Mercado Internacional De Cine de Guadalajara - Méjico
16º Fam Florianópolis Audiovisual Mercosur - Brasil 
1º Argentine FIlm Festival Australia NZ- Australia 
Muestra de Cine y Teatro Argentino en Argentino de Dortmund - Alemania
La Pedrera Short Film Festival - Uruguay 
Tenerife Short Film Fest- España
Muestra de Cine Argentino en Porto Alegre- Brasil


domingo, 4 de agosto de 2013

Diario de Viaje: Cartagena de Indias V

Postales en la retina


Con esta entrada, el Diario de viaje cierra el relato visual sobre los días mágicos pasados en Cartagena de Indias.


Por supuesto que busqué la casa de Gabo y la encontré, es decir me saqué la foto de rigor frente al enorme muro color ladrillo que protege la privacidad del padre del realismo mágico, sabiendo que no está ahí García Márquez, sino en cada rincón de esa ciudad sorprendente. 




También visité el Palacio de la Inquisición, donde perduran los irracionales métodos de represión religiosa, los más sofisticados de la historia.


Y las iglesias: la maravillosa Catedral, cuya cúpula resalta desde todos los ángulos, la Iglesia de Santo Domingo y la Parroquia de San Pedro Claver.




 Así como todas sus plazas, llenas de vida. Recomiendo especialmente tres para ir a la nochecita, están rodeadas de bares y restaurantes y son encantadoras: la plaza Fernández Madrid; la plaza de San Diego, frente al convento de Santa Clara, hoy convertido en un lujoso Sofitel, y, por supuesto, la Plaza de Santo Domingo, donde podrán frotar las partes pudendas de la famosa gorda de bronce de Botero. 




Subí al convento de la Popa y le saqué la foto de rigor a los zapatos viejos.




Me bañé en las playas de Bocagrande, entré a todos lo mercados y me quedé enamorada de las molas, esos maravillosos collage de tela.

Pasé todos los días por el Portal de los dulces para comprar la ración diaria de dulces caseros, especialmente las deliciosas cocadas.




Me asomé a la terraza y miré por todas la ventanas para contemplar esos techos de tejas y esos balcones.





Hice todas o casi todas las cosas que hacemos los viajeros cuando vamos a Cartagena de Indias, una ciudad llena de historias de piratas, arca de los tesoros del Nuevo Continente, sede de la espeluznante Inquisición en América, puerto del más terrible tráfico de personas.


No es casual que allí surgiera el santo protector de los esclavos, San Pedro Claver, "esclavo de los esclavos", cuya historia me enamoró para siempre.



Me despido con mis postales, esas a las que volveré cada tanto cuando la memoria me falle o necesite alimentarme de calor y color en algún día gris.


















viernes, 2 de agosto de 2013

Diario de viaje: Cartagena de Indias IV

Getsemaní


 "Tenían instrucciones de no pasar de los Mercaderes, pero la criada se aventuró hasta el puente levadizo del Arrabal de Getsemaní, atraída por la bulla del puerto negrero, donde estaban rematando un cargamento de esclavos de Guinea".  Gabriel García Márquez, Del amor y otros demonios Pág. 13 capítulo I.


También nosotros nos aventuramos como Sierva María, la protagonista de "Del amor y otros demonios" y salimos de la ciudad amurallada una mañana para conocer Getsemaní.  Para ello hay que salir por la Puerta del reloj, cruzar hacia el Centro de Convenciones, y doblar hacia la izquierda. Por allí da gusto ir perdiéndose por esas calles llenas de vida.
Un barrio que podría compararse con el Pelourinho en San Salvador de Bahía o Santa Teresa en Río.
Allí los vecinos están vendiendo sus casas, que poco a poco se van convirtiendo en bares, restaurantes o hostels. Lo que salta a la vista es que es un lugar en medio de una profunda transformación. Ojalá no pierda su esencia y conserve ese encanto para los viajeros que no buscan el turismo de hoteles cinco estrellas sino la raíz popular y caribeña.

Aquí van algunas imágenes de esa mañana en Getsemaní:


















Si vas a Cartagena no dejes de caminar las calles de este barrio popular donde todavía vive la gente con sus costumbres y tradiciones.