sábado, 13 de abril de 2013

Mi primer Bafici



Dio la casualidad que el 2 de abril que fue feriado yo anduviera por el Village Recoleta para ver "Ana Karenina", y ese día se lanzaban a la venta las entradas para el Bafici. 
Siempre me tentaron los festivales, pero vivo en el Gran Buenos Aires y nunca se me había pasado por la cabeza comprometerme con esa locura compulsiva de horarios, con esa oferta increíble de cine independiente de todo el mundo que luego no llega a las salas comerciales. 
El librito con el programa que entregaban junto con un planilla para anotar las películas, lograron que me decidiera a tomarme mi tiempo en un café y hacer la cola para sacar las entradas, "sólo para los fines de semana" me dije. Ahora, ¿cómo elegir?, ¿qué elegir? En mi caso me decidí por intuición, por la sinopsis y por los horarios.
En la cola una muchedumbre, heterogénea en edades y en estilos pero hermanada por la pasión por el cine, ostentaba sus planillas, seguía anotando... algunos más de dos hojas de películas. ¿Es que algunos faltarán al trabajo y al estudio por darse esta panzada de cine?  A 20 pesos la entrada, con descuento para estudiantes y jubilados, el Bafici tienta. Volví a mi casa con mis cinco entradas, feliz .
Hoy vi la primera película:

Metamorphosen, Sebastian Mez (2013)


Este documental, el largometraje de tesis de la carrera del joven cineasta alemán Sebastián Mez, fue filmado sin permiso oficial en una de las zonas más contaminadas del planeta, un pequeño pueblo de los Urales del Sur.
El director y su ayudante, con cámaras de fotografía HD, estuvieron cuatro semanas grabando entrevistas a los pobladores y retratando un paisaje solitario y devastado, casi irreal.


El sonido del viento incesante, el fluir de las aguas de un río helado, los bosques de abedules, no remiten a un paisaje bucólico, sino por el contrario, a un lugar amenazante para los habitantes, confinados en esa región desde que en septiembre de 1957, hubo un accidente en la planta nuclear del lugar.
La voz en off de una anciana, narra el recuerdo de ese día: una nube oscura en el cielo, un temblor en la tierra. Ningún olor especial, la radiación no se ve ni se huele, entra silenciosa en la sangre y en las vísceras con una violencia verde.


Silenciado por los distintos gobiernos de la Unión Soviética, este lugar presenta grados de radiactividad similares a Chernobyl o Fukushima. Los seres humanos retratados por la cámara de Mez, nos interpelan con sus rostros duros, con esas caras demasiado humanas en las que resalta cada poro, cada imperfección de la piel, el brillo de esos ojos cansados.
La cámara se detiene no sólo en los rostros, sino en cada detalle de la realidad cotidiana, en la que a pesar de todo, se impone la belleza. En una ventana, en unas cortinas con flores, en un mantel. Pero también se detiene en la agonía de un pez, de una oveja sacrificada. Y la danza inocente de los niños del jardín de infantes del lugar nos angustia, porque en ese mundo gris no hay lugar para la esperanza.


El blanco y negro acentúa la artificialidad de ese mundo contaminado, alejado de la naturaleza, con una tierra donde nada crece, con un río que en vez de vida da muerte.
La charla con el director al final de la proyección aporta detalles del rodaje muy interesantes que hacen valorar el coraje de un artista que concibe su arte como de denuncia de un mundo demasiado injusto.

Metamorphosen vuelve a proyectarse el 15 y 19 de abril. Ver aquí.





6 comentarios:

  1. Con O. fuimos varios años al Bafici y, tal como describís, nos sumergimos en ese vértigo de grillas interminables, colas, consulta veloz de catálogos (para tratar de orientarse un poco en esa marea inmensa de películas), etc. Debo decir que que la mayoría de las veces no nos clavamos, y vimos propuestas interesantes y novedosas (bastante cine asiático, recuerdo). Pero de un par de años a esta parte estamos fiacosos y menos interesados en asistir... Igual me sigue pareciendo un gran evento, vale la pena la experiencia de sumarse al frenesí cinéfilo por unos días, es lindo...
    Valiente tu elección-será que estoy reacia a los temas duros- y muy precisa- y muy lírica- tu reseña.
    A seguir disfrutando del debut baficitero, entonces!

    Un beso
    ps: mil gracias por tu comentario en la Luna; me pareció tan lindo y me gratificó tanto que no supe que contestar...por pudor, por no querer responder "tirando flores"... así que aprovecho y te lo digo en tu casa: mil gracias, Eleonora; me alegra mucho que nos hayamos encontrado.

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    1. Sí, Betina, hay mucho de vértigo y agobio en el Bafici, porque hay tanto, tanto. Pero llama la atención lo excelentemente organizado que está, lo civilizada que es la gente. Un público muy respetuoso e interesado. El debate posterior hubo que cortarlo, porque la gente seguía haciéndole preguntas al director. Tengamos en cuenta que hablaba en alemán y había que esperar la confusa traducción de una inexperta señorita.
      Y a mi también me encanta que nos encontremos en este espacio, Betina.
      Un abrazo.

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  2. Этот блог является большим!
    Всегда следовать ему.
    дружественные чувства из России.

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    1. Siempre veo en estadísticas que tengo visitas en Lituania o en Rusia, y siempre me pregunto incrédula cómo es posible?
      Hoy recibí el primer comentario en rusa, lo traduje en google temerosa y este es el mensaje:
      Este blog es genial!
      Siempre lo siguen.
      sentimientos de amistad de Rusia.

      Y yo emocionada, respondo: Gracias!!!

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    2. Felicitaciones por lo cosmopolita del blog, es muy raro ver comentarios en ruso !!

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    3. sí, rarísimo... por suerte existe la tecnología para traducir el significado general del mensaje. Gracias D por seguir el blog

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